Bitácora Veracruzana llegó por agua y aire hasta este punto. Documentamos espuma, burbujeo, dos cauces laterales todavía sin identificar y un canal central relacionado con las instalaciones de Dos Bocas. Un documento recibido por este medio añade antecedentes que aún requieren verificación.
Boca del Río, Veracruz.— Antes de observar la caída de agua, el cauce comenzó a anunciarla.
Mientras avanzábamos en lancha por Arroyo Moreno aparecieron pequeñas manchas de espuma y burbujas blancas sobre la superficie. Conforme nos acercábamos, ambas señales aumentaban. También alcanzamos a percibir una tenue bruma sobre el agua.
Finalmente, el ángulo cambió y La Chorrera apareció frente a nosotros: una corriente que descendía con fuerza y cubría de espuma el punto donde se encontraba con el cauce.
Tres canales dentro del mismo entorno
Las tomas aéreas permitieron observar una dimensión que no era posible distinguir completamente desde la lancha.
Al centro se encuentra La Chorrera. A sus costados registramos otros dos canales, con agua de apariencia oscura, residuos flotantes y vegetación atrapada. El dron siguió el canal central en dirección a las instalaciones de la Central de Ciclo Combinado Dos Bocas.

Bitácora Veracruzana no atribuye a CFE el origen de los dos canales laterales. Su procedencia, función, autorización y composición deben ser determinadas mediante documentos oficiales e inspecciones técnicas.
Lo que sí documentamos es que los tres cauces se encuentran en el mismo entorno y conducen su flujo hacia el sistema de Arroyo Moreno.

Lo que vivimos desde el agua
Estar frente a La Chorrera no fue únicamente una experiencia visual.
Durante el recorrido, quienes integrábamos el equipo sentimos ardor en los ojos, percibimos un olor intenso proveniente del agua y soportamos un calor especialmente agobiante.
Estas sensaciones forman parte del registro de campo, pero no permiten identificar por sí mismas una sustancia ni establecer su origen. Para hacerlo se requieren muestreos correctamente realizados, análisis de laboratorio y una cadena de custodia verificable.
¿Qué sostiene CFE?
En una posición pública, la Comisión Federal de Electricidad sostiene que la Central de Ciclo Combinado Dos Bocas utiliza el agua con fines de enfriamiento, que durante ese proceso no incorpora contaminantes y que la descarga cumple con las normas ambientales correspondientes.
La versión completa puede consultarse en el comunicado oficial de CFE.
Las imágenes de espuma, burbujeo o cambios en la apariencia del agua no demuestran por sí solas un incumplimiento. Sin embargo, una declaración institucional tampoco sustituye la publicación de resultados completos, recientes y verificables.
La pregunta sigue abierta: ¿dónde pueden consultarse los análisis actuales del agua antes y después de pasar por la central?
Un documento recibido por Bitácora Veracruzana
Este medio recibió un documento explicativo de tres páginas que presenta resultados atribuidos a una investigación realizada en un punto que su autor denomina “Canal Dos Bocas”. El propio texto aclara que no encontró una denominación oficial para ese sitio.
La tabla correspondiente contiene cuatro muestreos, todos realizados durante 2022:
| Fecha | DQO | Sólidos disueltos totales |
|---|---|---|
| 9 de abril de 2022 | 109 mg/L | 716 ppm |
| 22 de mayo de 2022 | 320 mg/L | 40,160 ppm |
| 7 de agosto de 2022 | 430 mg/L | 10,392 ppm |
| 4 de septiembre de 2022 | 89 mg/L | 13,900 ppm |
El documento también contiene resultados de carbono orgánico total y demanda bioquímica de oxígeno.
Posteriormente afirma que, mediante un procedimiento que no desarrolla en el resumen, fueron identificados metano y benceno en el Canal Dos Bocas.
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos reconoce al benceno como una sustancia cancerígena asociada con leucemia y otros trastornos de la sangre. Sin embargo, el documento recibido no indica su concentración, límite de detección, equipo utilizado ni resultados instrumentales.
Tampoco identifica claramente al autor, al laboratorio responsable ni presenta la cadena de custodia de las muestras. El propio texto reconoce que no se realizaron análisis de metales.
Por esas razones, Bitácora Veracruzana presenta esta información como un antecedente bajo verificación, no como una demostración definitiva de que CFE esté descargando benceno ni como prueba suficiente para determinar un riesgo actual para la población.
Una concentración elevada de sólidos disueltos tampoco demuestra por sí sola la presencia de metales pesados; especialmente en un sistema estuarino, ese resultado puede estar influido por sales y otros componentes.
Lo que otros estudios han encontrado
Una investigación publicada en 2023 por el Tecnológico Nacional de México analizó parámetros como temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, pH y sólidos disueltos en seis sitios de Arroyo Moreno durante 2022.
El trabajo concluyó que algunos parámetros muestran modificaciones asociadas con descargas artificiales procedentes de Dos Bocas, La Zamorana y el Dren B. Esta investigación constituye un antecedente independiente, pero no reporta la detección de benceno.
El estudio puede consultarse en el Repositorio Institucional del Tecnológico Nacional de México.
Las respuestas que faltan
Para despejar las dudas se necesita conocer:
- El origen y la función oficial de cada uno de los tres canales.
- Los permisos correspondientes a cada descarga.
- Los resultados completos y actuales del agua antes y después de pasar por las instalaciones.
- El nombre del laboratorio, métodos empleados y cadena de custodia.
- Los registros de temperatura, oxígeno, DQO, sólidos disueltos, aceites, toxicidad y compuestos orgánicos volátiles.
- Las medidas de vigilancia y protección aplicadas en Arroyo Moreno.
La NOM-001-SEMARNAT-2021 establece límites para contaminantes en descargas de aguas residuales dirigidas a cuerpos receptores propiedad de la nación. Determinar si existe cumplimiento requiere conocer el tipo de descarga, el punto autorizado y sus resultados analíticos completos.
Un mismo destino
Las imágenes no sustituyen a un laboratorio y este documento todavía necesita ser comprobado. Pero ambos elementos justifican una investigación pública, actual e independiente.
Los tres cauces llegan al entorno de Arroyo Moreno. Desde ahí, la corriente continúa hacia el río Jamapa y posteriormente hacia el mar.
Lo que entra en este sistema no simplemente desaparece.
Bitácora Veracruzana mantiene abierto el derecho de respuesta para CFE y para las autoridades ambientales, y continuará buscando la investigación completa, los análisis oficiales y la identificación de los dos canales laterales.
Tres canales. Un mismo destino. ¿Qué transportan?
