Después de documentar una corriente oscura avanzando desde Arroyo Moreno hacia el río Jamapa, Bitácora Veracruzana regresó a la zona para ir más allá del punto donde ambas aguas se encuentran. Esta vez, el objetivo fue seguir el recorrido aguas arriba y registrar la conexión visible entre el manglar, los canales de La Zamorana y la Central de Ciclo Combinado Dos Bocas.
El primer reportaje mostró con imágenes aéreas una diferencia marcada entre el agua del Jamapa y la corriente que salía de Arroyo Moreno. Sin embargo, el color por sí solo no permite determinar su composición ni establecer responsabilidades. Por ello, el nuevo recorrido se concentró en documentar la ruta física del agua y contrastarla con antecedentes académicos, denuncias del sector pesquero y la postura de la Comisión Federal de Electricidad.
El recorrido comenzó dentro del manglar
La investigación inició en la Reserva de Vida Silvestre Arroyo Moreno. Con acceso autorizado por Paraíso del Manglar, el equipo ingresó para observar de cerca el cauce y el ecosistema que permanece rodeado por la expansión urbana de Veracruz, Boca del Río y Medellín de Bravo.
Al elevar el dron apareció la primera pista: entre la vegetación se distinguía una corriente notablemente más oscura que salía de uno de los canales y se incorporaba a Arroyo Moreno. A partir de ese punto comenzó el seguimiento aéreo.



La Zamorana y los canales que atraviesan la zona conurbada
El recorrido continuó en el cárcamo La Zamorana, una infraestructura utilizada para desalojar aguas pluviales de decenas de colonias de Veracruz, Boca del Río y Medellín. Reportes sobre su rehabilitación señalan que el sistema atiende los canales La Zamorana y Bicentenario, vinculados con el drenaje del sector sur de la zona conurbada.
Desde el aire, las imágenes permiten apreciar dos cauces paralelos con una diferencia visible: mientras uno presenta una tonalidad verdosa, el otro mantiene un color mucho más oscuro. El trazado se prolonga hacia sectores como Las Vegas, Boticaria y zonas próximas a El Tejar antes de llegar al entorno del manglar.
La preocupación no es nueva. Publicaciones de la Universidad Veracruzana han advertido desde años atrás que el canal de La Zamorana conduce aguas residuales hacia Arroyo Moreno, obligando al manglar a funcionar como una zona natural de sedimentación y oxidación. Investigaciones posteriores también han reportado bacterias de origen fecal, microplásticos y otros contaminantes en distintos puntos del área natural protegida.

La Chorrera y los señalamientos sobre Dos Bocas
Otro punto identificado durante el recorrido es conocido localmente como “La Chorrera”. Pescadores de Boca del Río han señalado esta zona por el presunto paso de residuos relacionados con el lavado de maquinaria de la Central de Ciclo Combinado Dos Bocas, especialmente durante los meses de junio y julio.
Hasta el momento, no se han difundido análisis de laboratorio públicos que permitan confirmar la composición química del material descrito por los pescadores.
La CFE rechazó esos señalamientos. En una respuesta difundida en julio de 2026, la empresa sostuvo que el agua del río es utilizada exclusivamente para los procesos de enfriamiento de la central y posteriormente devuelta al cauce sin incorporar sustancias contaminantes.
Por su parte, publicaciones históricas de la Universidad Veracruzana han advertido que el canal de Dos Bocas descarga agua a temperatura elevada hacia el sistema asociado a Arroyo Moreno. Estas referencias muestran que la discusión sobre el impacto de la central en el ecosistema existe desde hace varios años y no comenzó con las imágenes recientes.


Lo que muestran las imágenes y lo que todavía debe comprobarse
El videorreportaje confirma la continuidad geográfica de los canales: el agua pasa por el sistema de La Zamorana, atraviesa el manglar, alcanza Arroyo Moreno, se incorpora al río Jamapa y finalmente llega al mar.
Las imágenes también documentan diferencias de color entre los cauces. Sin embargo, no permiten identificar por sí solas bacterias, hidrocarburos, metales, productos químicos ni otros contaminantes específicos. Determinar qué transporta realmente el agua requiere muestreos independientes, análisis de laboratorio y resultados públicos tomados en diferentes puntos del recorrido.
En esta entrega, Bitácora Veracruzana se concentró en los canales principales. Durante el trabajo de campo también fueron ubicados otros puntos señalados como posibles descargas irregulares vinculadas con zonas habitacionales y fraccionamientos. Estos sitios serán documentados por separado en una próxima investigación.
Arroyo Moreno no es un canal de desagüe cualquiera: es un ecosistema de manglar protegido, zona de refugio y reproducción para distintas especies y una barrera natural frente a inundaciones. Lo que entra en sus aguas no permanece aislado; continúa hacia el Jamapa y termina conectado con el Golfo de México.
La ruta ya está a la vista. La pregunta que permanece abierta es qué transporta realmente esa agua oscura.
Bitácora Veracruzana, la voz del puerto y su gente.
