La selección mexicana, en octavos, en su casa, contra Inglaterra, tras un mes hermoso lleno de fiesta y pasión, tras la esperanza arribada en todo el pueblo mexicano, perdió.
Dos genios encendidos y un buen portero, eso fue lo que necesitó Inglaterra para eliminar a la mejor selección que tenemos desde el 2014, Jude Bellingham y Anthony Gordon pasearon a la defensa mexicana como si fueran cerdos engrasados con manteca, los dos primeros goles, caen por errores en la marcación que descuida a Bellingham de tal forma que lo deja cara a cara con el arco.
Raúl, el Tala Rangel, tuvo su peor actuación del mundial justo en el partido que más se le necesitaba, él es quien comete el penal a Gordon para que Kane lo encaje aún cuando su tiro fue hacía el lado en que se tiró Rangel.
La joven promesa Gilberto Mora, en este encuentro no hizo mucho, Santiago Gimenéz a quien tras el mundial de Qatar 2022, se le vendía como la esperanza de la selección mexicana por sus buenas actuaciones en Europa, en este juego tocó la pelota pocas veces, además de terminar lesionado.
Julián Quiñones y Raúl Jiménez, como siempre, fueron los que tiraron del carro en el encuentro con un gol de Quiñones antes de finalizada la primera parte que le dio un breve respiro al seleccionado y otro anotado de penal por parte de Raúl que mantuvo vivas las esperanzas del empate vivas en el pueblo mexicano hasta finalizado el encuentro.
Los últimos 20 minutos de la tri, fueron de puro pelotear al arco rival “a ver” si alguna entraba, en determinado momento, hubo 3 delanteros centro en el campo mexicano: Raúl, Santiago y el Memote Martínez, pero nunca llegó el gol.
